Outlander: un "kilty pleasure" lleno de historia, amor y aventuras

serie de televisión

Diana Gabaldon


A veces hablo de series porque me apetece. Porque veo muchas, aunque no sean las típicas. Outlander no sé si entra en ese grupo, pero me he enganchado de mala manera. ¿Qué hago yo enganchada a una serie romántica? No es que vaya de insensible por la vida, es que el rollo Nicholas Sparks no es lo mío. Véase el Diario de Noa, que me parece muy tierna, pero no la puedo ver 20 veces que me sube el azúcar.

Me recomendaron Outlander el año pasado por estas fechas y lo hizo una amiga que me conoce bien. No la vi entonces porque hicieron un parón inmenso de por medio y ya decidí esperar a que acabase la temporada. ¿Qué pasó? Que se me adelantó Canal Plus este verano y decidí empezar a verla según sus emisiones. Claro que la paciencia me duró poco cuando, después de ver el cuarto capítulo, la cadena me soltó un spoiler del 8… Así que me fui a Yomvi y me ventilé la serie en una semana.

Mientras la veía ya había estado bicheando por la red sobre la historia, los actores, el desarrollo de la serie, el fandom… Y como acabé con ganas de más empecé con el primer libro. Outlander es una adaptación del primer libro de mismo nombre de la extensa saga de Diana Gabaldon. Outlander, el libro, se publicó en 1991 y tras él han visto la luz siete más que continúan la historia de Claire Randall y Jamie Fraser. Buen momento han elegido para llevarla a la televisión, en pleno boom de series, porque es una maravilla, aunque se haya hecho esperar más de 20 años.


ARGUMENTO

Claire Randall


Claire es una enfermera de combate del ejército británico que vuelve a casa al acabar la guerra en 1945, Se reencuentra con su marido tras seis años separados y deciden reavivar la llama haciendo un viaje a Escocia. Él, Frank Randall, es un historiador que aprovecha el viaje para investigar a un antepasado suyo: Jonathan Randall, capitán de los casacas rojas en el siglo XVIII.

Escocia es tierra de mitos y leyendas y Frank, como historiador, no puede resistirse a llevar a su mujer a presenciar la celebración de un rito pagano en la colina de Craigh Na Dun. Al día siguiente, Claire, interesada en la botánica, decide volver al círculo de piedras de la colina para recoger plantas, pero siente un zumbido proveniente de la roca y… al tocarla aparece en el siglo XVIII.

Los casacas rojas persiguen a los rebeldes escoceses que quieren la restauración de los Estuardo en el trono de Inglaterra. Atacada por uno y otro bando porque nadie se fía de ella, Claire tiene que adaptarse y sobrevivir hasta encontrar el momento de volver a Craigh Na Dun e intentar regresar a su tiempo. Así se plantean los primeros pasos de una serie que mezcla acción, historia y aventuras con viajes en el tiempo.


¿Y el romance?
(ojo: spoilers)

Claire y Jamie


Pues aquí nuestra querida Claire, en su viaje al pasado, conoce a un highlander –entiéndase habitante de las Tierras Altas de Escocia– buenorro y claro… Si yo no me resisto a mirarlo, ella que lo tiene más cerca… Jamie Fraser es, como lo definían en el casting para la serie, "El rey de los hombres": pelirrojo, alto y guapo, guerrero, caballeroso, con sentido del honor, que ha sufrido lo suyo en la vida pero conserva un punto de inocencia que le da un toque de gracia al personaje.

En contraposición, Claire es alta y elegante, irradia inteligencia, es una adelantada a su tiempo en ciertos aspectos, tiene sus recursos y se dedica a un oficio muy de hombres en la época. Además es fuerte, independiente y toma sus propias decisiones, cualidades que están muy bien en el siglo XX, pero en el XVIII le traen más de un problema. Empezando por el pobre Jamie, que se las ve y se las desea para poder protegerla.



Claire y Jamie forman una pareja protagonista muy atractiva en varios sentidos. Su relación es de las cosas que más me gustan de la historia y no lo digo por el romance o el tiempo que pasan deseándose el uno al otro. Son de épocas diferentes y eso se nota desde el primer momento. Él no puede evitar su sentido del honor, de la propiedad y la protección de una mujer propia de su tiempo. Ella resuelve sus propios problemas, no está acostumbrada a obedecer ni a ser sumisa. Sin embargo, ambos se retan y se la juegan constantemente por el otro.

A pesar de todo a lo que se enfrentan, Claire y Jamie siempre encuentran un ratito en el día para pensar cómo van a resolver el problema que tienen entre manos, contarse qué han hecho mientras no estaban juntos, compartir detalles sobre sus vidas, quererse –la mayoría de las veces ardientemente– o dejar que Jamie conozca alguna de las particularidades de la vida del siglo XX como los aviones. Vamos, que quiero una relación así para mi.


EL LIBRO


book series


La saga Outlander es un vicio con todas las letras. Ya me he leído el tercer libro y cada uno me va durando menos que el anterior. Siendo Diana Gabaldon americana, ha hecho una gran labor de investigación para sumergir al lector en el universo Outlander y vivir sus aventuras como si estuviera en la Escocia del siglo XVIII. Historia, mitos y leyendas y personajes históricos se mezclan con la aventura, el romance y la fantasía de tal manera que lo único que quieres hacer es seguir y seguir leyendo.

Gabaldon tiene una narrativa muy variada. En un solo libro puedes encontrar diferentes puntos de vista, saltos hacia adelante y atrás en la historia y en el tiempo y relaciones entretejidas con la acción que se van desarrollando en su justo momento.

El segundo libro está lleno de intrigas políticas en torno a la figura de Carlos Estuardo. El tercero, de viajes y guiños a personajes históricos reales como Mayer Rosthchild, de la familia de financieros europea que acabó fundando algunos de los bancos más importantes. Voy a por el cuarto, donde nuestros protagonistas han llegado a las tierras del nuevo mundo, y alcanzo el ecuador de la saga que hasta el momento tiene ocho libros, a la espera del noveno.


LA SERIE



Ron D. Moore (Battlestar Galactica) pasó años queriendo llevar Outlander al cine y cada cierto tiempo llamaba preguntando si los derechos estaban libres. Aunque el libro es extenso en detalles y evidentemente no se pueden llevar todos a la televisión, la serie está muy bien adaptada. Se ha quedado con los pasajes clave y ha sabido jugar con ellos, respetando la esencia del libro, que para eso es el favorito de su mujer. Después, el libro puede ampliarte cada capítulo de la serie, como me pasó a mi. De hecho, los capítulos de la serie están estructurados como si fueran capítulos de un libro.

Con la adaptación bien llevada, no puedo pasar por alto todo el trabajo de ambientación y vestuario, que es una pasada. La producción tiene una calidad de cine y los actores están que se salen, empezando por la química de la pareja protagonista. Para rematar, ruedan al aire libre en los increíbles paisajes de Escocia, que casi es un personaje más. Y claro, acabas cada capítulo con un "Pues ahora me apetecería ir a las Highlands".


Y mira que empecé diciendo que el romance ñoño no era lo mío… Pero es que Outlander es todo menos eso. Muy recomendable.




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