'Cómo ser mujer' de Caitlin Moran

reseña libro


Los libros de Caitlin Moran me perseguían. Todo el mundo estaba leyendo alguno, así que tenía que intentarlo yo también. Fui a por el primero, pero leí la sinopsis y no me llamó demasiado. Cosa que no me pasó con el segundo, obviamente, o no estaríamos aquí. Cómo ser mujer me ha encantado. De hecho, habría subrayado el libro entero si no fuera porque tenía que devolverlo a la biblioteca.

Caitlin Moran no había cumplido los 20 y ya presentaba un programa en Channel 4. También trabajó en Melody Maker, la competencia de la revista musical NME, y compartió una noche de fiesta con Lady Gaga, entre otras anécdotas que salpican su biografía y que usa en este libro para repasar los grandes momentos que atraviesa una mujer a lo largo de su vida. Así que, mientras te cuenta sin pelos en la lengua cómo empezó a depilarse, las "alegrías" de su primera regla, su primer amor y hasta sus embarazos, revela también todos esos secretos que sólo se cuentan las grandes amigas, los compara con la vida masculina y los relativiza.

Nunca me había planteado abiertamente si me consideraba más o menos feminista. Soy mujer, sé bien que cobramos menos que los hombres, nos sacrificamos por los hijos y supuestamente lo hacemos todo luciendo taconazos. Pero Cómo ser mujer no se reduce a un manifiesto en contra de los hombres. Caitlin Moran nuestra realidad en defensa del feminismo defendido por mujeres divertidas, luchadoras y creativas y no por resentidas con el sexo masculino. No se trata de eso.

Caitlin Moran expone todos los temas femeninos demostrando que no son para tanto. Es como una especie de Bridget Jones: te identificas con ella porque aborda con humor muchas cosas que las mujeres hacemos pero que sólo reconoceríamos a nuestra mejor amiga. Y luego además te hace ver la vertiente feminista. Te reconoce que limpiar la sangre de la regla de las sábanas es un coñazo, pero peor hubiera sido en los años en los que aún no había compresas; y que por eso no pudimos pedir el voto femenino hasta que se inventó la lavadora.

Con el mismo humor habla de tacones y bolsos, botox, la gordura, el primer amor, los hijos, el embarazo... y hasta el aborto. Sí, no todas las mujeres están deseando ser madres ni son menos mujeres por ello. Y no todas las mujeres tienen que dar a luz cada vez que se quedan embarazadas.
La historia ha sido de los hombres, pero eso es sólo porque nosotras todavía no hemos empezado nuestra revolución. Tu primer paso puede ser leer este libro.

Muy recomendable.



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