"Una mansión. Una poderosa familia. Un oscuro secreto... Una emocionante saga familiar para fans de Downton Abbey". Quizás este sea buen momento para reconocer que no pasé de la primera temporada de la serie... Sin embargo, elegà La villa de la telas de Anne Jacobs precisamente por eso. Habitualmente me inclino más por la novela contemporánea que por la histórica o romántica. Pero cada año coloco entre mis propósitos lectores la intención de salir de mi zona de confort y llegar a otro tipo de lecturas. Me apetecÃa leer algo diferente y además parecÃa interesante.
En la Alemania de 1913 conocemos a la familia Melzer, capitaneada por Johan y Alicia. El matrimonio tiene dos hijas, Elisabeth y Katharina, que viven para los bailes de sociedad y para encontrar un marido digno de su posición que las mantenga; y un hijo, Paul, que lleva una vida un poco revoltosa como estudiante en Munich hasta que decide volver a casa para ayudar en la fábrica de telas que algún dÃa heredará.
Los Melzer están rodeados por todo el servicio que requiere mantener la villa en la que viven, donde nos encontramos con toda una galerÃa de entretenidos personajes. La rÃgida pero justa ama de llaves, la doncella personal envidiosa de la chica nueva, la soñadora doncella enamorada del lacayo que, a su vez, está enamorado de la pequeña de la familia, la cocinera que dice lo que piensa y el viejo jardinero y su nieto.
En este escenario entra Marie. Marie es una joven que perdió a su madre, no conoció a su padre y se ha criado en un orfanato. Tras tener varios trabajos y escapar de todos, entra a trabajar en la villa de los Melzer como ayudante de cocina, despertando las pasiones, amistades, envidias y odios entre los diferentes habitantes de la casa. De lo que ella no tiene idea es que en la villa saben más de su familia que ella misma...
Me ha gustado porque...
La villa de las telas me parece una novela entretenida, que engancha y además es muy completa. Tiene romance, pero es algo muy sencillo, nada empalagoso o especialmente predominante. Es verdad que tiene lÃneas en su argumento que pueden resultar predecibles, pero también lo son las comedias románticas y no nos cansamos de verlas porque son entretenidas.
La comparación con Downton Abbey se cumple al 100%, sobre todo en la primera parte del libro, más centrada en la vida de la casa: llega Marie y los primeros capÃtulos parecen ir radiografiando la vida en la villa de abajo hacia arriba. Pero es que además me resulta, en general, una novela muy cinematográfica; es fácil imaginar su historia convertida en serie: escenarios diferenciados (la villa, la fábrica, la ciudad baja), personajes claramente colocados en esos escenarios, los personajes que son capaces de sobrevivir en todos ellos y los que no salen nunca de su lugar seguro...
Si hay algo que está muy claro desde el principio en esta historia es la jerarquÃa. Era la época, habÃa que respetar las clases y cada uno debÃa estar y comportarse como se esperaba que lo hiciera. Pero también se tocan, más o menos directamente, una amplia variedad de temas que, personalmente, creo que enriquecen la historia y le confieren más complejidad si se sabe mirar un poquito más allá. Se tratan los convencionalismos de la época (los bailes de sociedad, la importancia de las apariencias, etc), la pobreza y la riqueza, el trabajo infantil, la religión... Sin olvidar que la Primera Guerra Mundial está echando a andar y estamos en Alemania.
Sobre todo este contexto se construye una historia en la que nuestra pequeña protagonista va progresando en la villa y, según avanza, se va ganando la amistad de determinados miembros de la familia Melzer y la atención amorosa de otros. Al mismo tiempo, va desenredando el misterio sobre quiénes fueron sus padres. Pero lo mejor es leer el libro porque hay sorpresas hasta el final y algunos cabos sueltos que seguramente se extenderán hacia próximas entregas.



